¿Confinados de crecer?

Muchos han sido los cambios dentro de las rutinas de los niños y adolescentes durante todo el periodo de cuarentena, pero: ¿Qué consecuencias psicológicas ha tenido o puede tener el confinamiento para los infantes?

Para muchos es una historia lejana aquel “de pie” apurado, la carrera del aseo y el desayuno para llegar antes del matutino. Unos a regañadientes, otros más embullados. En la tarde, el timbre de salida. Llegar a casa después de clase para ver los muñes o salir a mataperrear.
Hoy los timbres de muchas escuelas siguen sin sonar. Los amigos ya no pasan a recogerse sobre las siete y cuarto. Todos los días parecen fin de semana, domingos, para ser más específicos. La vida para algunos sigue pausada. Otros matan el tiempo con nuevas rutinas adaptadas a las paredes de su hogar.

Vivencias

Sabrina Sampedro de 17 años nos dice: “Yo antes no paraba en la casa, ahora creo que me he acercado mucho más a mis familiares. Creo que además de salir extraño andar sin nasobuco (me ahoga), moverme sin pensar que puedo contagiarme”.
Por su parte, Damián García, estudiante de 17 años comenta que a él la pandemia le ha afectado pues añora salir con su familia, ver a sus amigos, sin embargo, el confinamiento le ha traído muchas cosas provechosas: ” He comenzado a hacer ejercicios, llevo meses en eso. También he visto muchas películas, series y hasta he leído. Así realmente me aburro muy poco”, concluyó.

Tomado de Cubadebate
La falta de estudio es uno de los problemas más graves que se ha identificado durante el período de confinamiento


Daniel Casanova, de 16 años nos habla de que tuvo grandes dificultades al inicio de todo el proceso, sobre todo porque no podía jugar al fútbol, ni ver a sus amigos y le costaba mucho trabajo dormir, al punto de que hubo días que terminó acostándose a las siete de la mañana.

“Me ha limitado salir y ver a mis amigos. Con la escuela cerrada y la economía como está decidí ponerme a trabajar para conseguir dinero para la casa. Lo que más yo extraño son los momentos que pasaba con mis amigos”, este es el testimonio de Brian Navarrete González de 16 años.

Consecuencias psicológicas


La cuarentena ha impuesto notables cambios en el día a día de los menores. Según datos del informe “Aislamiento físico en los hogares a causa de la COVID-19: efectos psicológicos sobre niños y adolescentes cubanos” los principales trastornos son: sobre apego a los familiares; irritaciones, alteraciones; conductas rebeldes; horarios de sueño alterados.
A pesar de estos señalamientos, según la psicóloga, Dra.C. Roxanne Castellanos Cabrera, Profesora Titular de la Universidad de La Habana, estos trastornos tuvieron especificidades, sobre todo, dependiendo de la edad (no es igual para un niño de un año que, para uno de seis, que para uno de 16) y del contexto de convivencia.


“Es importante tener claro que el confinamiento no ha afectado a todos los niños por igual, a pesar de que todos los niños han estado bajo circunstancias comunes como la pérdida de la escuela, del contacto con sus amigos etc.”, afirmó la especialista. Las consecuencias a mediano o largo plazo debidos a la pandemia serán resultado de la experiencia concreta de estos adolescentes y niños.

Según comenta Castellanos, los niños, sobre todo los más chicos, se han adaptado mejor de lo esperado a las medidas, “de hecho, las acatan mejor que muchos adultos”, dijo.
Es importante recordar que ya hubo una vuelta a la normalidad que, aunque corta, demostró a muchos pequeños que todo estuvo bien, que si se salió una vez pueden salir otra sin dificultad, con el mero cumplimiento de las medidas. “La ansiedad que supone el regreso a la normalidad puede palearse mediante el recuerdo de estas vivencias positivas de un antiguo regreso a la normalidad en el que no hubo problema”, nos comenta la Profesora Titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.
Por supuesto, el deseo de llegar de nuevo a la puerta de la escuela, el aula, los recreos, los amigos, supone un incentivo para los infantes y adolescentes y esto es aprovechable a la hora de manejar las situaciones por los padres y familiares.

Particularidades (menores de 5 años)


En los niños más pequeños una de las cuestiones más relevantes es la conducta de los padres: Padres o familiares alterados, niños alterados; entorno familiar tranquilo, niños tranquilos.

Tomada de Granma
Los niños más pequeños pueden desarrollar mucho sobre el apego con los padres y allegados


A pesar de ello, como muchos de estos niños pequeños no han salido a la calle por su seguridad, suelen presentar ciertos trastornos, resultado de la falta de roce con la sociedad. Muchos de los infantes de solo salir a balcones o patios y sentir el ruido ambiente se alteran porque no saben discriminar entre los ruidos de la calle y los del hogar.
En el caso de los niños más pequeños, pueden presentar reacciones mucho más intensas al desapego natural como el que supone el sumarse a los círculos infantiles pues este proceso ha demorado más de lo común.
En la etapa desde los dos a los cinco años, ha sido muy frecuente el conflicto entre los padres y los niños. Estos se rebelan ante las normativas, desafían a los padres. Sin embargo, estas son reacciones naturales ante las maneras de actuar de los cuidadores: regaños constantes, restricciones propias del contexto, etc.

Particularidades (seis años en adelante)


Dos problemáticas fundamentales resaltan en este rango etario: El abuso de la tecnología y la resistencia al estudio.
En el caso de la resistencia al estudio, es un efecto esperado y lógico consecuencia de la vorágine del hogar y porque el muchacho durante la cuarentena se ha alejado del deber escolar.
Por supuesto, esto no supone impedimento alguno a la hora de reincorporarse al estudio presencial en la nueva normalidad. Es necesario también seguir insistiendo en la necesidad del estudio, incentivando al menor y guiándolo hacia vías didácticas atractivas.

Tomado de Cuba Hora
Una de las cuestiones más preocupantes es el estrés causado por el excesivo uso de la tecnología.


Respecto al uso excesivo de los aparatos tecnológicos supone mucha ansiedad en los niños y adolescentes. Este es un problema bastante grave y difícil de combatir debido a que, muchos padres o cuidadores prefieren a niños tranquilos frente a la pantalla que intranquilos.
Es justo mencionar que lo que deben evitar los padres es el sobre empleo de la tecnología, no el empleo de la misma ya que esta es una de las formas que tiene el joven de mantener relaciones interpersonales.
Este uso excesivo de la tecnología ha traído otro gran cambio que es el trastorno en los horarios del sueño pues los adolescentes suelen volverse noctámbulos y a aprovechan la mañana para dormir.
Eso es una consecuencia normal, afirma la psicóloga Roxanne Castellanos, sin embargo, ella aconseja que la familia intente que los jóvenes vayan adecuándose al horario normal puesto que en la noche es donde se consigue el descanso óptimo.

¿Qué hemos logrado? ¿Qué falta por hacer?


Además de la línea de atención psicológica (103), la Facultad de Psicología lleva el Centro de Orientación Psicológica: “Alfonso Bernal del Riesgo” dirigido por la Dra.C. Roxanne Castellanos Cabrera. Al esta institución no estar accionando de forma presencial por cuestiones de la pandemia, se adaptó a la virtualidad.
La conformación de grupos de WhatsApp y Telegram, reforzados con horas de atención a casos específicos, forman parte del quehacer de estos psicólogos del centro de orientación. Aproximadamente mil personas reciben atención psicológica. A pesar de esto la labor no tiene el alcance que debería.

‘’Cuando comenzaron los psico grupos (hace un más de un año), iniciativa de la Sociedad Cubana de Psicología, participaron muchos profesores; hubo grupos en los que se atendieron específicamente a jóvenes, sobre todo a aquellos que esperaban por las pruebas de ingreso.’’ Afirmó Castellanos Cabrera.


A pesar del prolongado tiempo de trabajo, la Doctora y otros miembros de la psico ayuda creen que lo que más ha faltado es la masividad para que todos los consejos y recomendaciones logren mucho mayor alcance en Cuba.
En este sentido, una recomendación de los especialistas es utilizar a la televisión como medio: ‘’Podría elegirse el horario propicio para que, mediante un programa los adolescentes y jóvenes reciban de primera mano nuestra ayuda’’.

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