En las calles de mi ciudad (fotos)

Durante años estuvieron invisibles casi por completo; la lástima no los ayudó; solo el «amor engendra maravilla». Ayer Cuba firmó el Decreto-Ley de Bienestar Animal porque era necesario; ahora estamos más próximo a una verdadera sociedad justa y benevolente.

Como custodios de las aceras, como juguetes de los niños, como adornos de los portales yacen los invisibles; esos que casi no reciben ayuda, los maltratados y olvidados, los que nacen siendo aves de paso. 

Los gatos corren huyendo de los malos presagios que, pese al imaginario colectivo, no son ellos quienes profesan mal fortuna. Los perros miran cada paso pidiendo auxilio, alimentos, agua, amor … En una multitud apresurada pasan ellos, totalmente, desapercibidos. 

Ojalá fueran solo fotos, o dibujos, o recuerdos, pero ahí están, caminan por las calles de mi ciudad. Ahora con el apoyo de la legalidad, la comunidad animalista y las autoridades correspondientes iremos cambiando el panorama. La lucha continúa.

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